Saltar al contenido

← Blog

La formación en IA que pide la ley: qué exige el artículo 4

Qué obliga de verdad el artículo 4 del Reglamento europeo de IA a una pyme que usa ChatGPT o Claude, qué no exige y cómo dejarlo resuelto.

El equipo de Dachy · · 5 min de lectura

Desde febrero de 2025 circula la misma frase: «la ley obliga a formar a tus empleados en inteligencia artificial y, si no, multas millonarias». La primera mitad es verdad. La segunda, no.

Qué dice el artículo 4

El artículo 4 del Reglamento de IA, el (UE) 2024/1689, pide a quienes desarrollan sistemas de inteligencia artificial y a quienes los usan en su actividad que tomen medidas para que su gente sepa manejarlos.

«Quienes los usan en su actividad» incluye a una pyme o a un autónomo que usa ChatGPT, Claude o Copilot para trabajar. No hace falta haber desarrollado nada. Y «su gente» no son solo los empleados: la Comisión incluye también a quien maneja esos sistemas en nombre de la empresa sin estar en plantilla, como un colaborador o un proveedor de servicios.

Las fechas que importan

  1. 2 de febrero de 2025Empieza a aplicarse el artículo 4.
  2. Mediados de julio de 2026Entra en vigor el Digital Omnibus: la obligación sigue, pero ya no fija un nivel concreto.
  3. 2 de agosto de 2026Lo empiezan a supervisar las autoridades de cada país.
Las tres fechas del artículo 4, según la Comisión Europea. La marcada es la última: desde ahí hay quien lo supervisa.

El cambio de julio de 2026 es el que más confunde. La obligación para las empresas se mantiene, pero la ley ya no fija un nivel concreto, ni «suficiente», que haya que alcanzar. A cambio, la Comisión y los Estados miembros pasan a tener el encargo de promover la formación en IA y de publicar ejemplos prácticos de cómo cumplir. En la práctica: sigue habiendo que hacer algo, y nadie te va a examinar contra un temario oficial.

Lo que pide y lo que no

Lo que pide

  • Medidas para que tu gente sepa usar la IA que maneja
  • Que se adapten a lo que ya sabe cada persona, a su papel y a los riesgos de lo que usa

Lo que no pide

  • Un certificado: la Comisión dice expresamente que no hace falta
  • Un curso concreto o un mínimo de horas: no hay una receta única
  • Un nivel oficial que alcanzar

Cómo se deja resuelto en una empresa pequeña

Bajado a una pyme, son cinco cosas:

  1. Saber qué se usa

    Qué herramientas de IA hay en la empresa, quién las usa y para qué.
  2. Formar sobre el trabajo real

    Cada persona aprende con sus tareas y sus documentos: qué hace bien la herramienta, dónde se equivoca y cómo se comprueba lo que contesta.
  3. Poner las reglas por escrito

    Qué información puede entrar en la herramienta y cuál no se pega nunca.
  4. No quedarse en el manual

    La Comisión advierte que limitarse a las instrucciones de uso de la herramienta puede no ser suficiente.
  5. Dejar constancia

    La Comisión recomienda llevar un registro interno de la formación: quién se ha formado, en qué y cuándo.

El quinto es el que más se olvida, y el que más importa el día que algo sale mal: tener algo que enseñar. No hace falta un programa especial; basta con algo así:

Registro de formación en IA

PersonaFormaciónHerramientaFecha
AnaPresupuestos con IA y cómo comprobarlosClaude14/10/2026
LuisFacturas: qué datos se pegan y cuáles noChatGPT14/10/2026
MartaAtención a clientes con el proyecto de la empresaChatGPT21/10/2026
Un ejemplo de registro sencillo: quién se ha formado, en qué, con qué herramienta y cuándo. Los nombres son inventados.

¿Y las multas?

El artículo 4 no tiene una multa propia en el Reglamento. Lo supervisan las autoridades nacionales desde el 2 de agosto de 2026, y las sanciones las fija cada Estado miembro en su propia legislación, que tiene que ser proporcionada y mirar cada caso: la gravedad y si hubo intención.

Si alguien te habla de multas millonarias por no haber hecho un curso, te está asustando.

Lo que de verdad pesa es otra cosa: que una herramienta mal usada cometa un error y no haya nada que demuestre que el equipo sabía usarla.

Cómo lo resolvemos nosotros

La formación es la tercera fase de nuestro trabajo, después de dejar la herramienta montada: sesiones de una hora sobre las tareas de cada persona y con sus datos, que terminan cuando el equipo la usa sin preguntar. Al final queda el registro de quién se ha formado, en qué y cuándo, que es la constancia que pide el artículo 4. Todo el proceso está en nuestra página de consultoría.

Fuente: Comisión Europea, preguntas y respuestas sobre alfabetización en IA, en inglés, actualizada el 27 de julio de 2026.

Sigue leyendo